Los caracoles tienen hasta 25.000 dientes y cero citas al dentista
Conozca al caracol de jard?n: pausado, discreto... y literalmente erizado de dientes. Dentro de esa modesta concha habita una criatura con entre 14.000 y 25.000 dientes diminutos, dispuestos en hileras sobre un ?rgano flexible parecido a una lengua llamado r?dula. Para poner las cosas en perspectiva: los tiburones suelen tener unos 300 dientes en cualquier momento. El caracol opera, sencillamente, en una escala diferente.
La r?dula funciona como un rallador biol?gico, raspando y triturando la comida en trozos diminutos mientras el caracol se desliza sobre su alimento. Cada hilera de dientes se desgasta y se reemplaza continuamente, lo que significa que los caracoles est?n en un estado permanente de renovaci?n dental. Si los dentistas hubieran evolucionado a partir de caracoles, usar hilo dental ser?a un deporte extremo.
Las distintas especies de caracoles tienen diferente n?mero de dientes seg?n su dieta. Un caracol que pasta sobre algas suaves necesita un instrumental dental distinto al de uno que mastica material vegetal m?s duro. La evoluci?n, como siempre, adapt? el equipo a la tarea.
Y aqu? viene el detalle que lo hace francamente absurdo: los dientes del caracol contienen un mineral llamado goetita, lo que los convierte en uno de los materiales biol?gicos m?s duros jam?s medidos, m?s resistentes incluso que la seda de ara?a. As? que la criatura que viaja a velocidad aproximada de cero kil?metros por hora lleva consigo un juego de taladros geol?gicos a escala nanom?trica. La naturaleza nunca hace nada de manera sencilla.