Por qué los wombats son los únicos animales que defecan en cubos
En el reino animal, los wombats tienen una distinción verdaderamente única: son las únicas criaturas conocidas en la Tierra que producen excrementos en forma de cubo. No más o menos cuadrados. No vagamente rectangulares. Cubos reales, listos para apilarse. La naturaleza, resulta, tiene un sentido del humor muy extraño.
Durante años, los científicos se rascaron la cabeza intentando entender la mecánica. La mayoría aprendimos en la escuela que la forma del contenedor determina la forma de lo que sale de él. Pero los wombats no tienen tuberías cuadradas. ¿Entonces cómo?
La respuesta, publicada en una investigación que ganó un Premio Ig Nobel, se encuentra en las paredes intestinales inusualmente elásticas del wombat. Cuando la última sección del tracto digestivo se contrae, lo hace de forma desigual, creando esquinas donde normalmente se formarían bordes redondeados. Las heces básicamente quedan esculpidas en un cubo a su salida. Es la ingeniería de baño más elaborada del mundo animal, lograda completamente por accidente.
¿Por qué cubos? Los wombats usan sus excrementos para marcar territorio, y los cubos no ruedan. Honestamente, es bastante brillante. Hay que reconocerlo: un marsupial del tamaño de un cojín de sofá resolvió un problema de geometría que desconcertó a los investigadores durante décadas.