Las ardillas olvidan tantas nueces que plantan millones de ?rboles sin querer
Cada oto?o, las ardillas entran en modo p?nico total ? corriendo por todas partes y enterrando bellotas, nueces y todo lo que encuentran en cientos de peque?os escondites dispersos por el terreno. Usan puntos de referencia y memoria espacial para rastrear sus reservas. Solo hay un problema: olvidan una parte significativa de ellas de todas formas.
Los estudios estiman que las ardillas no logran recuperar entre el 25 y el 74 por ciento de las nueces que entierran, seg?n la especie y las condiciones. Eso no es un error de redondeo ? es una tasa de olvido catastr?fica. Para la ardilla, significa un invierno con hambre. Para el bosque, significa un equipo de plantaci?n que trabaja gratis y nunca pide horas extras.
Los investigadores han calculado que una sola ardilla gris puede enterrar varios miles de nueces en una temporada. Multiplica ese porcentaje olvidado por millones de ardillas durante cientos de a?os, y obtienes uno de los esfuerzos de reforestaci?n m?s impactantes del planeta. Los bosques de robles, en particular, le deben una enorme deuda a la amnesia ardillesca.
Lo mejor de todo? Las ardillas no tienen idea de lo que est?n haciendo. No son hero?nas de la conservaci?n. Son simplemente roedores hambrientos con un sistema de archivo terrible y un talento para convertir su propio olvido en el bosque de otra persona. Si hay una lecci?n en todo esto, podr?a ser que a veces lo m?s ?til que puedes hacer es no cumplir del todo con tu propio plan.