Cada noche, los colibr?es simplemente apagan el interruptor
Los colibr?es son, sin lugar a dudas, las criaturas m?s exigentes del mundo de las aves. Sus diminutas alas baten hasta 80 veces por segundo, su coraz?n late a m?s de 1.200 pulsaciones por minuto a m?xima velocidad, y necesitan consumir aproximadamente la mitad de su peso corporal en az?car cada d?a solo para mantener el motor en marcha. Sostener todo eso es verdaderamente agotador ? as? que cada noche, simplemente se apagan.
No es exactamente sue?o. Es torpor. Un estado tan profundo que desde fuera se parece mucho a la muerte. Un colibr? en torpor reduce su frecuencia card?aca a unos 50 latidos por minuto, su temperatura corporal cae casi hasta la del aire ambiente, y se vuelve casi completamente insensible. La respiraci?n se ralentiza hasta un ritmo apenas perceptible. Si encontrara uno en una rama as?, se le perdonar?a asumir lo peor.
El objetivo es conservar energ?a. Los colibr?es queman combustible tan r?pido que sin este apagado nocturno, agotar?an sus reservas antes del amanecer. El torpor reduce su gasto energ?tico hasta en un 95%, lo que en t?rminos metab?licos equivale a apagar todas las luces antes de un largo fin de semana.
Cada ma?ana, el peque?o p?jaro se reinicia. La frecuencia card?aca sube, la temperatura aumenta, y en unos 20 minutos vuelve a su fren?tico estilo de vida, ebrio de n?ctar, como si nada hubiera pasado. El equivalente aviar de un reinicio forzado ? y de alguna manera, siempre funciona.